Territorios funcionales

Los trabajos de los programas Dinámicas Territoriales y Cohesión Territorial para el Desarrollo coordinados por el RIMISP-Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural, plantean la idea de los territorios funcionales, como espacios relativamente auto-contenidos, donde las personas, organizaciones y empresas se desenvuelven, dando lugar a una alta frecuencia de interacciones económicas, sociales, culturales y ambientales que los articulan y cohesionan (Berdegué y Meynard, 2012).

Este concepto es equivalente al de regiones funcionales empleado en los países de la OCDE, cuya definición y delimitación se basa en el método de Tolbert y Killian (1987) para identificar áreas que contienen un mercado laboral común.

Si bien, en términos operativos un territorio funcional se define como un conjunto geográficamente continuo de unidades administrativas menores (municipios, comunas, distritos) dentro del cual un porcentaje importante de los habitantes se desplazan regularmente para trabajar, la naturaleza económica y social de este espacio corresponde también al lugar donde la población habita y accede a los servicios públicos y privados relacionados con su lugar de residencia (educación, salud, abasto, gobierno, recreación y cultura, entre otros); donde, además de trabajar, las personas se organizan, construyen redes y participan en la vida social y política (Berdegué et al, 2011; Fernández et al, 2019). En este sentido, un territorio funcional así definido constituye también un espacio con identidad socialmente construida (Schejtman y Berdegué, 2004).

La propuesta de territorios funcionales tiene la ventaja de que permite aprehender al territorio como un espacio de carácter relacional y a las áreas rurales en su interacción con las urbanas, dos elementos centrales en el análisis de la ruralidad de América latina, en la medida que posibilita trascender la dicotomía rural-urbana y aportar un enfoque que permite comprender mejor la complejidad espacial de los países y coadyuvar a un mejor diseño de política pública (Fernández et al., 2019:27).

Delimitación de territorios funcionales

La metodología del RIMISP para la delimitación de territorios funcionales se compone de dos etapas. La primera consiste en la identificación de conurbaciones que involucran a dos o más unidades administrativas, mediante el uso de imágenes satelitales nocturnas, dando como resultado una primera agrupación de unidades espaciales.

Umbrales de intensidad de luces nocturnas y límites municipales

La segunda consiste en la formación de conglomerados entre las unidades espaciales resultado de la primera etapa y el resto de las unidades administrativas del país o región de estudio, con base en el análisis de datos censales sobre los desplazamientos laborales entre ellas, en ambos sentidos, mediante un análisis estadístico de clústeres de tipo jerárquico, dando como resultado la configuración definitiva de los territorios funcionales (Berdegué et al., 2019).

Territorios funcionales en México

Fuente: Berdegué et al., 2019.

Aplicación de la metodología de territorios funcionales al área de estudio del VRAEM

Tomando como antecedente el análisis de la densidad residencial que forma parte de la metodología del grado de urbanización aplicada al área de estudio del VRAEM, primero se identificaron las aglomeraciones urbanas (conurbaciones) formadas por zonas censales contiguas, de dos o más distritos vecinos, con densidades de al menos 15 habitantes por hectárea, definiéndose tres grupos iniciales de distritos donde al menos la mitad de la población de cada distrito reside en dichas aglomeraciones.

Grupos de distritos definidos con base en aglomeraciones urbanas con densidades de al menos 15 hab/ha

Huancayo, formado por siete distritos: Huancayo, Chilca, El Tambo, Huancán, Huayucachi, Pilcomayo y Viques, en el departamento de Junín.

Aglomeración urbana de Huancayo

  1. Andahuaylas, constituido por tres distritos: Andahuaylas, San Jerónimo y Talavera, en el departamento de Apurímac.

Aglomeración urbana de Andahuylas

  1. Pampas, compuesto por dos distritos: Pampas y Daniel Hernández, en el departamento de Ayacucho.

Aglomeración urbana de Pampas

De esta forma, la matriz de desplazamientos laborales original, derivada de la pregunta del Censo de Población 2017 sobre el lugar de trabajo, se redujo de 152 distritos origen por 152 distritos destino a una matriz de 143 por 143 orígenes y destinos, respectivamente, agregándose los flujos de conmutación laboral, tanto al interior de estos grupos de distritos, como respeto del resto de distritos del área de estudio del VRAEM.

Ejemplo de la matriz de flujos de conmutación laboral original (152 distritos origen-destino)

Ejemplo de la matriz de flujos de conmutación laboral reducida (143 orígenes y destinos)

Posteriormente, se aplicó el método propuesto originalmente por Tolbert y Killian (1987) para delimitar zonas de conmutación laboral (commuting zones) y áreas de mercado laboral, con base en datos censales de viajes al trabajo. Este método consiste en el cálculo de una matriz de distancia Dij compuesta por un índice de disimilitud entre pares de unidades espaciales, el cual se obtuvo a partir de la relación entre la suma de los intercambios laborales entre cada par de unidades-distritos, en ambos sentidos, y la menor de las poblaciones laborales residentes de ambas áreas:

Donde fij y fji son, respectivamente, el número de personas que residen en la unidad i y trabajan en la unidad j, y el número de personas que residen en la unidad j y trabajan en la unidad i; y fi y fj son las poblaciones laborales residentes en cada unidad espacial.

Cuando esta medida de asociación Pij es mayor a la unidad, como es el caso de la diagonal principal que corresponde a las mismas unidades espaciales de origen y destino, las celdas se sustituyeron por 1.

Finalmente, la matriz de distancia Dij se obtuvo como resultado de la diferencia:

Esta matriz de distancia se sometió a un análisis de clústeres de tipo jerárquico para agrupar a las unidades espaciales cuyos clústeres se encuentran a una distancia máxima de 0.98, calculada con el método de liga promedio (average linkage), tal y como lo sugiere el método de Tolbert y Killian (Tolbert y Sizer, 1996), lo que dio como resultado la definición de 93 territorios funcionales, 18 de los cuales se integran por dos o más distritos y agrupan a más de la mitad de las unidades distritales del área de estudio del VRAEM (77 de 152 distritos).

Territorios funcionales compuestos por dos o más distritos

Población censada por territorio funcional y distrito, 2017

 

Referencias

Berdegué, J., Jara, B., Fuentealba, R., Tohá, J., Modrego, F., Schejtman, A. y Bro, N. (2011). “Territorios Funcionales en Chile”. Documento de Trabajo N° 102. Programa Dinámicas Territoriales Rurales, Santiago de Chile: RIMISP-Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural.

Berdegué, J.A., y Meynard, M.F. (2012), Las Ciudades en el Desarrollo Territorial Rural. Serie Claves para el Desarrollo Territorial, Santiago de Chile: RIMISP-Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural.

Berdegué, J.A., Hiller, T., Ramírez, J.M., Satizábal, S., Soloaga, I., Soto, J., Uribe, M. y Vargas, O. (2019), “Delineating functional territories from outer space”, Latin American Economic Review, [en línea] https://doi.org/10.1186/s40503-019-0066-4.

Fernández, J.L., Fernández, M.I. y Soloaga, I. (2019), “Enfoque territorial y análisis dinámico de la ruralidad: alcances y límites para el diseño de políticas de desarrollo rural innovadoras en América Latina y el Caribe”, Documentos de Proyectos (LC/TS.2019/65, LC/MEX/TS.2019/16), Ciudad de México: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

Schejtman, A. y Berdegué, J.A. (2004), Desarrollo Territorial Rural, Serie Debates y Temas Rurales No. 1, Santiago de Chile: Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural-RIMISP.

Tolbert, C.M. y Killian, M.S. (1987), Labor Market Areas for the United States. Staff Report No. AGES870721. Washington, DC: Economic Research Service, U.S. Department of Agriculture.

Tolbert, C.M. y Sizer, M. (1996), U.S Commuting Zones and Labor Market Areas. A 1990 Update. Staff Paper No. AGES-9614. Washington, DC: Economic Research Service, U.S. Department of Agriculture.